1) Siempre hacer cosas que te gustan, pero sin perjudicar a terceras personas, así evitarás posibles malos ratos como las venganzas y las demandas.
Uno es feliz mientras puede hacer cosas que le gusta, pero debido a que en la actualidad es difícil encontrar a alguien que viva completamente solo, muchas veces se encuentra con situaciones que para lograr el objetivo, puede dañar intencionalmente o involuntariamente a terceras personas. Esto puede traer consecuencias negativas, que tarde o temprano puede alterar la permanencia de tu felicidad. Por eso hay que actuar siempre con cuidado, tratando de no alterar el bienestar de los demás. En los casos extremos, como las personas que se alegran a expensas de la infelicidad de otros o las personas que tienen ciertas ideologías discriminatorias, se recomienda que traten de modificar su comportamiento, en ellos siempre hay un odio que les impide ser plenamente feliz.
2) Trabajar para cuidarse y ser útil para la sociedad y a su vez recibir retribución por ello.
No todos tenemos la suerte de nacer millonarios, y en esta era contemporánea, nadie está exento de pagar por todos los servicios y materiales que consume. Por ello, trabajar es necesario, pero siempre trate de elegir la que te acomode más. En los casos de las personas con mucho dinero, pueden lograr cierta felicidad sin tener que ocuparse de nada, sin embargo, se les recomienda por lo menos aprenderse algo, algo que le interese y que le pueda servir a otros, ya que esto permite como retribución, el reconocimiento de la gente, y por otra parte, nadie puede tener todo asegurado, de manera que si llegase a perder todo el dinero que tenía, tiene la capacidad de levantarse nuevamente.
3) Tener un pilar o contención a quien poder aferrarse en los momentos difíciles, ya sea la familia, los amigos, la religión, una ideología, la naturaleza, etcétera.
En la vida siempre habrá altibajos, y en los momentos difíciles se hace aún más difícil cuando está únicamente acompañado por la soledad, y no se está hablando de la soledad física, sino el sentirse solo. El hecho de saber que alguien o algo te está acompañando, por último a distancia, da una seguridad interna que suaviza el dolor que sientes. En los casos de los ermitaños, la soledad misma es un pilar fundamental para ellos, por eso, no hay que interferir en su vida a menos que te pida.
4) Alejarse de la gente que te hace daño y acercarse a los que te apoyan.
En la sociedad hay todo tipo de gente, no todos nos compatibilizamos. En vez de enfrentar a los enemigos y contra-ordenar el primer mandamiento, es decir, tener que hacer algo que desagradas, es preferible tratar de alejarse de ellos y hacer lo que te gusta hacer. En la situación en donde la persona te impide hacer lo que te gusta hacer por tu bien, entonces acepta su comportamiento, no pierdas un apoyo, que actualmente es cada vez más difícil de conseguir, en cambio, si la persona lo hace por interés personal o por maldad, elija alejarte de la persona si puedes, recuerda que las personas egocéntricas son muchas veces vengativas también, son capaces de destruirte cueste lo que cueste, en la vida hay tantas cosas por elegir, no nos obsesionemos con una sola y busquemos otras alternativas para alegrarnos la vida y dejemos que peleen solos.
5) Ser conformista, aprovecha lo que tienes y dejar de lamentar por lo que no tienes.
Vivir bien con lo que tienes no va en lo material, lo material ayuda, pero no es lo fundamental. Un pobre puede ser feliz y por otra parte, un rico puede tener una vida miserable. Todo va en el conformismo con uno y con los demás. Es común que las personas más tiene, más deseos tiene, por consiguiente, más frustración tiene y menos felices son. Y cuando pierde algo, se aflige, se deprime y deja perder lo que aún tenía. Si aprendes a saber abandonar lo físico y a vivir con lo mínimo, con el tiempo te darás cuenta que más que falta, mucho sobra, y cuando no te hace falta nada y crees que mucho está de más, empiezas a ceder lo que tienes para los que necesitan y lo que recibirás será algo impagable.
6) No hacer cosas que no te gustan, a menos que en ese minuto no tengas otra alternativa.
Todos hemos hecho cosas que no nos gusta, eso es inevitable, desde situaciones tan simples como comer zanahoria cuando chico o estudiar matemáticas, hasta casos más complejos como casarse con alguien que no te gusta o suicidarse. Eso nos causa frustración, angustia e incluso hasta odio. Sin embargo, no siempre se puede prevenir, por eso hay que saber enfrentarlo. A veces nos obligan a hacer cosas que no nos agrada, pero es por nuestro bien, ahí no hay nada que decir, sino saber aceptar y tolerar, sobretodo si ya no eres un niño. Aceptar no es solo hacer lo que te dicen, sino que además aprender a quererlo, puede que al principio no te gustaban las zanahorias, pero poco a poco es posible que llegues a encontrarle el gusto a su sabor, y eso lo podemos extrapolar a la mayoría de los casos que en el fondo nos benefician. En el otro extremo, están los casos en donde hacemos cosas que no queremos y además nos perjudican, si puedes prevenir eso, hazlo; Si no lo puedes, al igual que la otra situación, trate de aceptarlo, aunque no es fácil, pero dentro de las tragedias, siempre se puede encontrar algo positivo, algo que te puede interesar o hasta agradar, aprenda a buscarlo y trate de ser conformista; Si te puede servir, piense que siempre hay otro que está peor que tú, y alégrate por estar en una mejor posición.
7) En frente a cierta desgracia, tratar de calmarse, no desesperarse ni afligirse con demasiada intensidad ni duración, la esperanza es lo último que se pierde, alégrese por lo que aún tienes.
Las tragedias son pan de cada día, hay días que nos toca vivir, y justo muchas veces en los peores momentos, enfrentarlas no es fácil, pero caer en depresión puede ser aún peor. Trate en ese momento de recordar con conciencia los 6 mandamientos anteriores y uno por uno tus problemas se irán resolviendo desde tu cabeza, acuérdate que la fuente de tu felicidad no viene de lo tangible, sino de tu interior, la esperanza siempre debes llevarla consigo, nada es para siempre, lo malo también se va en algún momento. Aprovecha al máximo a disfrutar lo que aún puedes hacer, lo que aún tienes, y mentalice que el futuro puede ser mejor, y tú eres capaz de salir de esto, tu felicidad no puede ser tan fácilmente interrumpida por los agentes externos, porque te queda algo: La capacidad de pensar.

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