Hace poco leí un libro que se llama A Los Pies Del Maestro, de Jiddu Krishnamurti que pensé que podría ser útil para los que lean esto. Para ser buena persona en forma constante no es algo fácil, aquí van unos tips:
Capítulo 1
Libre de Ego
A nadie le gusta que le digan que es egoísta, ni siquiera la persona más odiosa del mundo, aunque no reconozcan que eso le importe.
Sin embargo, la naturaleza del ser viviente, ya sean humanos, animales o plantas, es actuar en forma egoísta. Pero como nosotros mismos nos autonombramos seres inteligentes, tenemos diferentes maneras para minimizar este, llamémosle defectillo.
El ego puede venir inconsciente como voluntariamente, pero ninguno de los casos puede ser considerado demasiado “bueno”, si es que alguno cree que eso puede llegar a ser bueno (sobretodo aquello que habla de supervivencia, la perpetuación de la especie, etc.)
Principalmente está el egoísta y el egocéntrico. El egoísta está más especializado en valorar excesivamente su posesión, generalmente no aporta mucho a los demás, es relativamente tacaño, cuida mucho lo “suyo” y pueden llegar a ser muy cínicos para alcanzar sus objetivos. Su propia meta siempre es lo más importante.
El egocéntrico, por el contrario, muchas veces son generosos, porque mayoritariamente son orgullosos, y creen que son imprescindibles. Por ello, para sentirse como tal, necesitan de los demás. Siempre creen que la gente está pensando o hablando de él.
Para liberarte del ego no es un cuento fácil, pero tampoco es imposible. ¿Entonces cómo puedo actuar para lograrlo?
Primero que nada, hay que discernir lo que es bueno y lo que es malo. Sé razonable, aún cuando seas religioso. Analiza lo que tu libro sagrado te dice, algunas veces lo que dice, puede herir a alguien sin querer queriendo. Ser muy orgulloso puede llegar a ser molestoso, ya que involuntariamente puedes hacer sentir mal a la otra persona. Como en muchas ocasiones, he visto que muchos profesionales universitarios sienten que los que no lo son, son inferiores a ellos. Si realmente crees que no eres orgulloso, entonces no dejes esa impresión de ti en el otro.
Lo segundo, libérate del deseo, deja de valorar tanto la riqueza y el poder que tienes, porque en el fondo, te estás auto-torturándote debido a que estás siendo prisionero de las cosas que tú mismo sabes que no es la fuente de tu felicidad. Los placeres momentáneos usualmente no llegan a permanecer por mucho tiempo, en consecuencia, la felicidad también se va desvaneciendo. Por eso se dice que el ser egoísta, se auto-limita.
Lo tercero, no pienses que siempre están hablando de ti, al contrario, en la actualidad hay tantos asuntos que preocupar (sobretodo, de uno mismo) sólo un grupo pequeño de ociosos se dedican a ello, Y no seas prejuicioso, no siempre lo que dicen de ti, es malo. Y si lo es, lo mejor que puedes hacer, es ignorarlo, porque sabes que eso no es cierto (y si es cierto, mejora ese aspecto de tu vida, y si no se puede, trata de valorar lo que tienes y no lo que no tienes, nadie es perfecto). A veces no podemos controlar nuestra pena, así que llora si es que eso es lo que quieres hacer, pero trata de hacerlo sin que los demás se den cuenta, porque no deseas que tus seres queridos se contagien de tu pena y/o ira, porque los quieres, y no quieres verlos sufrir.
Lo cuarto, reflexiona si lo que hiciste está bien, uno puede ser egoísta y dañar a su ser querido, o no tan querido sin intención. Para evitar eso, piensa dos veces antes de hablar o actuar. Sé que actualmente la gente ha tomado literalmente la famosa frase: “El tiempo es oro”, y no tiene tiempo de pensar tanto, pero eso en realidad sigue siendo una ilusión, el tiempo no es oro, ni plata, ni bronce, es lo que es. Y sabes bien que alcanzarás a hacer las cosas bien si te das el tiempo para hacerlo, nada de lo que se hace apurado, puede resultar muy bueno.
Para los que creen que ser buena persona significa sacrificar su riqueza y poder, ya que así podrán subir al cielo y alcanzar una liberación personal están muy equivocados. Eso no es ser buena persona. Eso sigue siendo egoísta. Ver cuánto has ayudado para satisfacer tu ego personal es de cierta forma, patético y sin sentido para el que recibió la ayuda. Es aún más patético si quieres hacerte notar a la persona que necesitó de tu ayuda que fuiste tú quien le dio la mano. Eso es falta de confianza en uno mismo.
Es bueno amar lo que haces, casi ningún trabajo afecta a los demás negativamente (excepto unas pocas, como el tráfico de drogas o cosas por el estilo), la mayoría está hecha para servir al mundo positivamente, por eso me gusta oír eso que dicen, el trabajo dignifica a uno.
Dominar el temperamento como la cólera y la impaciencia es muy útil para disminuir los sufrimientos de uno, como de los demás. Porque la depresión es contagiosa. Sea solidario, y comparte más tu felicidad. Sea tranquilo, sobretodo cuando te enfrentes alguna dificultad, nada es tan importante como para alterar tu felicidad.
Capítulo 2
Ser Feliz
Todos deseamos ser feliz, y la única manera para conservar la felicidad es deseando menos y ser más conformista en la vida. No siempre obtendrás lo que quieres en la vida. Pero puedes disfrutar de lo que tienes. Siempre hay algo valioso en uno.
La ira, la envidia, el insulto, la avaricia y la codicia pueden generar depresión. En cambio la alegría, trae consigo la felicidad. Es mejor mantenerse siempre contento, aprendiendo a aceptar las adversidades. Por eso me gusta la idea del karma, por medio de él, aprendemos mucho, saber qué es lo que nos hace mal, permite conocer lo que podríamos afectar al otro. Y así cortamos el círculo vicioso, y en vez de vengarse, respetamos al enemigo, y de paso, es posible que el otro agradezca este tipo de actitud, y también corrija su propio error. Es importante perdonar, como también saber pedir perdón.
Capítulo 3
Altruismo
Ayudar a los demás no es algo difícil, porque en el mundo están llenos de necesitados. Pero pocos ayudan, porque saben que un “gracias” como recompensa no será suficiente para satisfacer su propia necesidad.
Pero no saben que ser altruista a la larga sí trae mucha felicidad, y es del tipo que dura por mucho tiempo. Los que son generosos sin pedir nada a cambio, son los más felices de todos.
Ser amable, cariñoso, generoso, razonable y condescendiente con tu ser querido y/o no muy querido puede traerte grandes recompensas, pero desgraciadamente, ocurren en los momentos menos esperados. Lo que dije, quizás sólo sirve para los que creen en el karma. Sin embargo, para los que no creen en él, lo único que les puedo decir es que si no quieres ayudar al otro que necesita ayuda, simplemente no lo haga, pero cualquier intento por hacerlo, siempre será bien recibido. Pero ojo, no ayudes al que no lo necesita, porque eso sería “entrometer”
Teniendo buena conducta uno gana muchas amistades, eso también es un plus. (Para los que no creen mucho en la solidaridad, quizás ésta puede ser una buena razón para no fallar en el intento).
No es suficiente no causar daño a ningún ser viviente para ser buena persona, sino que siempre estar alerta y percatar la oportunidad para ayudar al necesitado. No sirve si sólo se queda en el pensamiento, hay que convertir las ideas en acción.
Capítulo 4
Libre de Maldad
Según el libro, principalmente hay 3 pecados en
La maledicencia tiene que ver con los malos pensamientos, pensar bien refuerza el bien, pero pensar mal hace lo contrario. Llenar el ambiente de malos pensamientos, aumenta la tristeza del mundo, sobretodo si hablas mal de alguien, haces que muchas más personas piensen mal de esa persona. Aunque sepas que el otro está haciendo mal, no lo comentes a los demás, a menos que estás completamente seguro de ello y ese mal puede perjudicar a otro más, en esos casos, es bueno advertir a la persona, para protegerlo, sin embargo, trata de decirle lo justo y necesario, sin exagerar. Comentar a un tercero lo malo que es alguien solo por gusto es un acto muy bajo para los que se creen buenos. Nadie es perfecto, todos somos algo de bueno, y algo de malo. Y no creo que sea de tu agrado saber que están hablando mal de ti.
Puedes hablar con la persona que no actuó correctamente (especialmente si éste está perjudicando a alguien), pero ten cuidado en hacerlo, porque al hacer saber el mal del otro, lo refuerzas y haces que el otro sea peor en vez de mejorar, y quizás el otro en realidad no hizo nada mal, y lo tientas a serlo.
Por otra parte, el hecho de preocuparte tanto de las maldades del otro, tu propia mente se está alimentando de malos pensamientos.
Una buena persona no habla mal de nadie, no escucha al que dice mal del otro, y le explica afectuosamente que prefiere no escuchar esos asuntos negativos.
La crueldad puede ser intencional, eso causa el peor dolor de todos, ya sea mediante actos o palabras. Entonces, sabiendo eso, ¿por qué muchos lo siguen haciendo?
Es común, sobretodo los adolescentes (aunque también los hay en otras edades) generar dolor en el otro a través de burlas y daños físicos sólo para satisfacer su propia alegría. Es probable que esas personas, en el fondo no sean personas que gozan de felicidad y tengan algún problema personal (pero no por eso, hay que tolerar todo lo que hacen), pero lo ideal no es hacer notar sus errores, sino fomentar sus virtudes, y explicarles las ventajas de ser bueno.
Para los que hacen maldad, dicen ser felices y no creen en el karma, bueno, me alegro que sean felices, pero creo que también hay otras formas de ser feliz sin perjudicar a nadie y que sería bueno intentarlo.
Esto es válido tanto para seres humanos, animales o plantas (para los que aman las plantas, como los botánicos). Creer que la caza es un buen deporte, a expensas del sufrimiento de un animal, traten de pensar si algún ser querido suyo, ya sea su mascota, hijo o algún otro familiar fuera “cazado”, violado, o asesinado, cómo se sentirían. Todos sabemos que los animales también sufren de dolor.
Cuando hieres sin querer queriendo, a fin de cuentas igual estás hiriendo, por eso es de igual importancia estar atento a lo que uno dice o hace. Reflexionar periódicamente no es una mala idea.
La superstición es algo esclavizante ya que no ayuda a progresar, ni menos ayuda a ser buena persona. Como por ejemplo en algunas religiones sacrificar animales les es algo importante, como comer pescado en
Difundir el bien al máximo, sirviendo a otras personas, plantas y/o animales puede ser algo absurdo para muchos, pero si eso no daña, entonces deja que los que creen en él, lo siga creyendo.
Capítulo 5
Bondad en Cadena
Para lograr la difusión del bien, no basta con hablar las bondades de ser bueno, sino saber callar. El hecho de no repetir lo que el otro dice mal de la otra persona es algo vital. Y si crees que eres buena persona, incluya este hábito en tu vida diaria.
Incentivar lo que es bueno del otro contagia aún más la bondad, cuando hables asegura que lo que dirás es verdadero, bueno y aporta a los demás o sino es mejor callarse. Deja de ser chismoso, porque a ti tampoco te gusta que hablen mal de ti.
Sepa escuchar, hay pocos los que saben escuchar, generalmente al aprender a escuchar, se logra mejores comunicaciones, y se consigue más amistades.
Capítulo 6
Tolerancia
Lo que el otro diga, haga o crea no es cosa tuya, déjalo tranquilo, deja al otro ser libre como tú ansías tanto la libertad. Mientras el otro no perjudica a nadie, no tienes por qué meter en sus asuntos.
La tolerancia debe ser con todos, incluso con las creencias de otras religiones o filosofías. Muchos creen que no hay ceremonias imprescindibles pero no menosprecien a aquellos que sí creen en eso. Son diferentes visiones de la vida, todos tenemos un mismo objetivo: Ser Feliz.
Capítulo 7
Positivismo
Pensar positivo es una buena manera para liberar tensiones y crear ambientes más saludables y menos tediosos.
Como ser humano, nos gusta clasificar todo, lo bueno y lo malo, lo bonito y lo feo, lo agradable y lo desagradable, pero en muchas ocasiones olvidamos los términos medios, y sucede que éstos son los que conforman el grupo mayoritario. Reconocer que todos tenemos defectos y virtudes, hasta el asesino más cruel (sin enfermedad psiquiátrica) puede esconder algo de bondad, que puede ser reflejado en sus otras áreas de vida. Así que en vez de ocupar el tiempo en juzgar al otro, mejor ocupemos nuestro preciado tiempo en meditar nuestros propios actos. Solo así podremos conocernos realmente, y saber lo que realmente lo que nos hace ser feliz.
Siempre he defendido por lo que la energía positiva es capaz de lograr, pensemos positivamente, creamos que la mayoría de los seres humanos que ha cometido algún error en su vida (tomando la palabra error como maldad), es capaz de corregirse y ser buena persona.
Usemos nuestra capacidad de amar para cuidar a los que nos necesitan (incluyendo a los que son aparentemente nuestros enemigos), tanto a niños como ancianos, pero no olvidemos de los adolescentes y adultos, que también necesitan de protección. Tampoco olvidemos de los animales. Podemos vivir en un mundo más armonioso, más libre, si todos fuéramos más tolerantes.
Confiemos en los otros como en nosotros mismos que cada día podremos ser mejores personas.
Un último consejo (para ser una buena persona): Cualquier cosa que haga hazla de corazón. Hazla por ti como por la gente que te rodea. Tú siempre serás útil para tu prójimo. Porque nunca estás solo, la soledad no existe, es ficticio, a menos que ésa sea tu voluntad.
De vez en cuando es bueno volver a leer, en la lectura uno puede encontrar muchas enseñanzas que no siempre se puede abstraer de la televisión.
A través de los libros, fomentamos nuestra creatividad, sabemos expresarnos mejor, escribimos con menos errores. Gracias a ese libro, volví a creer en la bondad, por eso quise compartir con ustedes estas ideas que describen en él.
La bondad es universal, no importa si eres ateo o religioso, no importa si eres negro o blanco, no importa si eres pobre o rico, todos podemos practicar la bondad.
Hay muchos caminos para alcanzar la felicidad, pero creo que ésta sigue siendo la forma más válida.
Estoy conciente que no es fácil seguir siempre por el mismo sendero, puesto que uno tiene miedo de sentir decepción. De no ser agradecido, de ser rechazado, de ser agredido. De sentir que el placer personal es aún más importante que socorrer a los demás. Eso lo entiendo.
El camino puede ser tortuoso, pero el final es dulce (a eso le llamo optimismo!).
Esta obsesión por ser buena persona, es porque me gusta disfrutar de la paz, de la armonía y de la tranquilidad. Quizás por eso, soy algo egoísta. Quizás eso no es un buen signo. Pero por lo menos pensando así, no estoy hiriendo a nadie, eso espero, si yo mismo dije que herir a alguien involuntariamente, igual es herir.
Volkien
